3 clases para entender qué te falta exactamente: qué de tu experiencia laboral ya suma, qué pieza concreta hace falta cubrir encima, y cómo se acorta el camino sin saltos al vacío.
clases 4, 6 y 13 de septiembre · 20hs · gratuito
@fran_zero21
@ale.ledesma_
@camiicuffia
@melinaescudero99
@ojedafacund0
@karmmartinez+1.800 profesionales formados · 4 años operativos
Si esta página te llamó la atención, probablemente vienen años en un trabajo que no escala: tu sueldo está clavado en el mismo techo desde hace tiempo, tu día a día está lleno de cosas que ni te corresponden, y la sensación recurrente es la de estar dando más de lo que se devuelve.
Antes de llegar aquí, probablemente hubo otros intentos: tal vez probar un modelo de los que viste en redes que no encajaba con tu momento actual y terminó en un intento fallido, tal vez un proyecto propio que no levantó como esperabas, tal vez un trabajo extra que terminó solo en cansancio. Y aun así, la sensación de techo sigue ahí.
Lo que estás sintiendo en realidad es algo distinto: que todavía falta entender qué es eso que sí va a permitirte mejorar la calidad de vida, proyectarte y cumplir tus objetivos. Y mientras tanto, redes y entorno bombardean con tantas opciones que el resultado termina siendo más confusión que claridad.
El verdadero problema es ese: no estás viendo tu propia base. Lo que importa para entrar al trabajo digital no es algo nuevo, ni algo complejo, ni reinventarse. Es dar un primer paso desde lo que ya está construido. Y eso es lo que vamos a desarmar en estas 3 clases.
Hay 3 creencias instaladas en quien aún no entró al trabajo digital remoto · cada una tuvo sustento histórico en su momento, pero ninguna sostiene el peso que parece sostener hoy.
Históricamente esto tenía sentido: el sector pedía perfiles técnicos, programadores, gente con formación específica. Pero el sector se expandió · hoy hay roles operativos y profesionales que requieren capacidades transferibles desde el mundo no-técnico (gestión, comunicación, criterio, sostenimiento de relaciones). La barrera técnica que asustaba hace 5 años ya no aplica para esos roles.
Hace tiempo, sí. Pero las empresas hispanohablantes (con base en México, Colombia, España, Estados Unidos hispano) crecieron y hoy contratan profesionales de Latinoamérica para sus operaciones internas · sin requerir inglés. El mercado en español es real y suficiente.
La oferta técnica (programación, marketing avanzado) sí se saturó. Pero hay puestos operativos · más sencillos, más prácticos · donde la demanda hoy supera a la oferta cualificada. Justo donde una experiencia como la tuya ya tiene base.
Las tres ideas tienen sustento histórico. Ninguna sostiene el peso de la conclusión que parece sostener.
Esa pieza que falta cubrir entre la base actual y un empleo digital remoto es específica. Tiene nombre — el de un rol concreto. Tiene mercado — las empresas internacionales hispanohablantes que lo contratan cada mes. Y tiene precio — rangos salariales conocidos que se pueden verificar.
En las próximas 3 clases vamos a desarmar cada una de esas tres cosas: qué rol es y qué hace en el día a día, qué tipo de empresas lo contratan y por qué, qué paga en rangos reales, y cuál es la pieza técnica concreta que hace falta cubrir para entrar.
No es casualidad que este sea el momento del cruce. Hay tres cosas pasando al mismo tiempo:
Cada vez más empresas contratan gente de Latinoamérica para trabajar desde casa. Viene pasando hace años y sigue creciendo.
Lo que pagan está por encima del máximo del mercado local. Mismo perfil, distinto mercado, distinta paga. Se sostiene en el tiempo · no es algo puntual.
La mayoría apunta a roles técnicos (programación, marketing) · ahí hay competencia. Pero hay otros puestos más sencillos, más prácticos, donde casi nadie aplica. Justo donde una experiencia como la tuya ya tiene base.
Estas tres cosas no van a cerrarse el mes que viene. Pero ya están pasando. Y cada mes que se posterga, alguien con un perfil parecido al tuyo entra · y la posibilidad sigue ahí, pero compartida con uno menos.
4, 6 y 13 de septiembre
Si llegaste hasta acá, ya viste que el problema no era lo que parecía al principio. Pero falta nombrar con claridad cuál es la diferencia real entre la situación actual y el lugar donde un empleo digital remoto se vuelve posible.
La diferencia no es de talento. No es que las personas que ya cruzaron al digital sean más inteligentes, más jóvenes, más rápidas o más técnicas. En general, son personas con trayectorias parecidas a la tuya · con años de oficio en mercados locales que pagan poco.
La diferencia es de lectura. Vieron, en algún momento, que las capacidades que ya aplicaban — comunicación, gestión, criterio, sostenimiento de relaciones — eran las que el mundo digital paga. Y vieron que faltaba una pieza concreta encima · no toda una identidad nueva, solo una pieza.
"No te falta talento. Te falta saber que el trabajo que ya está en tu día a día tiene un nombre, una demanda y un precio. Y que entre tu base y el mercado donde tu perfil se paga distinto, hay una pieza concreta que cubrir · no un mundo entero."
Esa pieza es lo que el taller desarma en estas 3 clases. Sin reinventarte, sin partir de cero, sin tener que cambiar lo que ya está construido.
El taller arranca el viernes 4 y termina el domingo 13 de septiembre. Cada clase dura entre 30 y 60 minutos, y se construye sobre la anterior.
Qué es realmente el trabajo digital · qué NO es (porque hay muchas cosas que se le parecen y no lo son) · y cómo se conecta con las capacidades que tu trayectoria ya construyó.
El rol concreto al que se entra · qué hace en el día a día · qué herramientas usa · qué empresas internacionales hispanohablantes lo contratan · qué paga · y por qué no hace falta inglés.
Cómo se aprende ese rol · qué caminos existen para llegar · qué hace falta poner de tu parte · y qué decidir al cerrar el taller.
Los nombres de las clases son cortos a propósito. Cada uno marca el momento del taller donde una idea concreta termina de aterrizar.
Antes: repositora en un bazar en Cinco Saltos, Argentina. Jornadas de 8 a 12 horas en un lugar que no le gustaba, sintiéndose estancada.
Ahora: trabaja para @jjl.oficial como colaboradora comercial. Disfruta lo que hace, crece junto con el negocio y cobra en dólares — muy por encima de su sueldo del bazar.
Lo que cambió: sigue siendo vendedora. Ahora con propósito y expansión.
@damisolange
Antes: compraventa de iPhones en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Probó de todo — cursos, proyectos propios — buscando un ingreso que cerrara.
Ahora: arrancó como setter en un negocio digital de España y hoy dirige marketing y automatizaciones para varios negocios digitales de habla hispana. Cobra en dólares, por encima de cualquier tope de su mercado local.
Lo que cambió: dejó de probar rebusques y construyó una habilidad que escala — setting primero, automatizaciones y marketing después.
@rolandorgm
Antes: estudiante de Administración en Córdoba, Argentina. Buscaba una oportunidad en el mundo digital que se pudiera compatibilizar con la facultad — y demostrarse que podía con las dos cosas a la par.
Ahora: trabaja para Multi D como directora de marketing. Cobra en dólares.
Lo que cambió: entró buscando aprender una habilidad sin saber nada — y terminó haciendo cosas que nunca había imaginado.
@_canndi
Los nombres y los datos son verificables.
Cinco cosas que cambian cuando se pasa de un trabajo local a un empleo digital remoto.
| Lo que cambia | Trabajo local actual | Trabajo digital remoto |
|---|---|---|
| El sueldo | Tope claro en moneda local | Más arriba del tope local · en la moneda con la que paga la empresa que contrata |
| El horario | Fijo · en un sitio físico · turnos largos | En casa · con horarios más manejables |
| El lugar | Una ciudad específica · presencial obligatorio | Cualquier ciudad con conexión · sin viajes diarios |
| El crecimiento | Tope difícil de mover | Sube en función del desempeño, no de los años |
| El tiempo libre | Lo que sobra después del trabajo presencial | El que se gana al no perder horas en traslado |
Cada uno de estos cambios se puede chequear hablando con alumnos que ya cruzaron · o mirando ofertas de empleo del sector por cuenta propia.
Los puestos cambian rápido · las oportunidades se abren constantemente · quien empieza en un rol puede moverse a otros parecidos a medida que va ganando experiencia.
Las responsabilidades y las condiciones mejoran en función de lo que cada uno aporta · no de los años en la empresa. Quien rinde crece en cuestión de meses · no de décadas.
Algo para conectarse · una computadora o un celular sirven. Trabajo desde casa, desde otra ciudad, desde donde sea.
No hay que renunciar antes de empezar · las horas de formación están pensadas para encajar con un trabajo de jornada completa.
Existen modalidades part-time (4 horas al día) y full-time (8 horas al día) · cada uno elige según su disponibilidad y momento.
Con base en México, Colombia, España o Estados Unidos hispano · contratan profesionales de Latinoamérica regularmente · sin requerir inglés.
Es la pregunta natural a esta altura. Y la respuesta más honesta es: depende menos de capacidades técnicas que de la disposición real a aprender y de la constancia para sostener el proceso.
Lo que importa es la combinación de tiempo y ganas reales.
El taller está pensado para perfiles concretos. Si alguno de estos cuadros describe la situación actual, hay grandes chances de que valga la pena dedicarle estas 3 clases.
Años sosteniendo tareas que no figuran en la descripción del puesto, relaciones difíciles, problemas que nadie más resuelve. Mientras el sueldo sigue clavado en el mismo techo desde hace tiempo.
Vio promesas vacías, vio gurús, descartó propuestas que le parecían humo. Pero el interés por algo digital real no se fue · reaparece cada vez que ve gente trabajando con su laptop desde cafeterías o aeropuertos, cada vez que nota cómo el sector digital se expande · o cada vez que mira lo que paga su sueldo actual y siente el techo.
Un amigo, un primo, una expareja del trabajo · alguien con perfil parecido cruzó al trabajo digital remoto. La pregunta interna ya no es "¿es posible?" sino "¿por qué esa persona sí y yo no?".
Algo que se pueda construir paso a paso, sin renunciar a nada antes de tiempo, y que tenga horizonte real de largo plazo.
Vender por redes, trabajos extra, sumar horas. Hasta el límite físico de lo que se puede hacer estirando el tiempo. La conclusión: el próximo paso no es trabajar más, es trabajar en otro lugar.
Tres clases. Sin costo. Sin compromiso. Con la pieza concreta que falta cubrir entre tu situación actual y un empleo digital remoto.
Sí, reservar mi lugar4, 6 y 13 de septiembre
Tres pasos · todos sin esfuerzo:
Una página con un video corto y las instrucciones para los próximos días.
Ahí van los recordatorios, el material previo cuando aplica, y un canal para resolver dudas en el momento.
A las 20hs (Argentina) · 30 a 60 minutos cada una.
Instituto NAVE es una formación de profesionales digitales fundada por Jeremías Brizuela. Funciona desde hace 4 años y formó a más de 1.800 personas que hoy trabajan en empresas internacionales hispanohablantes.
En el taller se identifica qué de la experiencia laboral previa ya sirve como base para ciertos puestos del trabajo digital · y qué pieza concreta hace falta cubrir encima para entrar a esos puestos.
Las 3 clases del taller las conduce Jeremías · con espacio para preguntas en cada una.
Vamos a estar hablando de trabajos reales · no de modelos mágicos.
Nadie se hace rico por tener un trabajo home-office.
Si tu urgencia económica es alta, y crees que con un taller de 3 días vas a encontrar la forma de generar dinero ya mismo, no es tu lugar. Ingresar a un nuevo sector y formarte para ello no se hace de la noche a la mañana.
Para capacitarte para un puesto de trabajo digital, se necesitan de 1 a 2 horas al día durante 3 meses en lo que es formación. Más luego el tiempo para dedicarle al empezar a trabajar (4hs diarias en jornadas part-time · 8hs diarias en jornadas full-time).
O seguir donde estás · con el mismo techo, el mismo trabajo, la misma sensación de que algo no termina de moverse.
O usar 3 noches de esta semana para entender qué sí se puede hacer · qué rol existe, qué empresas pagan, y qué pieza concreta hace falta cubrir.
No es una decisión enorme. Lo único que estás decidiendo es si dedicar 3 noches a entenderlo mejor.
Tres clases · 4, 6 y 13 de septiembre. Sin costo · sin compromiso.